jueves, 13 de agosto de 2009

Jogo bonito.-

Los juniors de la selección Argentina de handball no paran de crecer: vencieron a Brasil, el eterno rival, por 27-25 en el primer partido de la segunda fase. Brillaron Federico Vieyra y los hermanos Fernández (entre los tres convirtieron 20 tantos) y una nueva actuación sólida de Leo Maciel. Mañana, a partir de las 12.30, el rival será Francia y una victoria lo dejaría muy cerca de las semifinales al combinado nacional. Pero paso a paso, que el Mundial es largo, y estos pibes siguen haciendo historia.



El partido fue deslucido, es verdad. Pero el "jogo bonito" lo puso Argentina. Los antecedentes próximos eran extraños: en el CeNARD de Buenos Aires, sede del Panamericano 2009, el equipo de Dady Gallardo había dejado en ridículo a Brasil, tras derrotarlo en la final por 21-14. Hace escasos 15 días, en el cuadrangular previo al Mundial disputado en Túnez, los verdemarelos devolvieron gentilezas y ganaron por 29-19. Pero en una copa del mundo, las estadísticas se convierten en cenizas.
En el Cairo Hall Central, cerca de las 10.30, sonó el silbato y la número tres comenzó a desplazarse por el aire. Argentina tomó la iniciativa en el partido, atacando constantemente a su rival con una buena eficacia en los lanzamientos y su característica defensa férrea. Brasil, por su lado, no encontraba el juego, ni tampoco los espacios. Estaba asfixiado y sin respuesta alguna. El trámite de la primera etapa concluyó en un 15-11 en favor de la albiceleste, con una brillante actuación de Federico Fernández. Pero nada estaba dicho...
En el complemento, Argentina mermó la intensidad de su juego y esto fue aprovechado por su rival a fuerza de penetraciones y tiros externos, que lograron vencer en varias ocasiones la valla de Leo Maciel, quién creció por sobre manera con el correr del cronómetro, impidiendo que Brasil se acercara en el tanteador. Amén de esta mínima supremacía, el combinado nacional siguió practicando su juego, ese que tanto molesta a los verdeamarelos y que los imposibilita de manejar la pelota a su gusto.
Federico Vieyra sacó toda su chapa y, con la compañía de "Juampi" Fernández, comenzaron la remontada. A fuerza de disparos de nueve metros, el seleccionado nacional pudo mantener la ventaja en el tanteador, que sería clave de cara al cierre del cotejo. Los brasileños siguieron luchando contra un equipo que prácticamente no lo dejó jugar durante los 60 minutos.
La chicharra final sonó, Argentina ganó el partido 27-25 (pese a perder en el parcial la segunda etapa por 12-14). La alegría fue increíble, los chicos festejaron al son de sus cánticos. Es un partido distinto, un rival especial, en una instancia diferente. Como en Italia '90, cuando Diego habilitó a Caniggia, quién posteriormente convirtió el gol que dejó afuera a Brasil. Salvando las distancias, hoy, los dirigidos por Dady Gallardo se sienten, por un instante, en la cima. Por un momento nada más, porque mañana se viene otra potencia, Francia, y esta selección querrá escalar, como su ambición y hambre lo caracterizan, un peldaño más hacia la gloria.

Goleadores:

Vieyra: 7 tantos.-
F. Fernández 7 tantos.-
J. Fernández 6 tantos.-
Simonet: 5 tantos.-
Vainstein: 2 tantos.-

Leo Maciel: 17 atajadas.-

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